Vampiros psíquicos y emocionales

Vampiros psíquicos y emocionales

Un sector peculiar de este tipo de personas son aquellos a los que hemos dado en denominar usualmente como "vampiros psíquicos" o "vampiros emocionales"

Vampiros Psíquicos

Si sientes que te has quedado cansado, malhumorado o simplemente "sin energía", después de tener una conversación con alguien con quien incluso, te llevas bien, ¡mucho cuidado! porque puede que estés teniendo los clásicos síntomas de un contacto con un vampiro emocional. Este tipo de personas son como esponjas que absorben la energía vital de los demás para así sentirse bien ellos. Se preocupan exclusivamente de su propio punto de vista, y su principal alimento es reclamar tu atención para que estés pendiente de sus pensamientos, deseos, frustraciones y necesidades.

Los llamados vampiros emocionales, en realidad son personas conocidas como "histéricas", esta definición significa que son algo teatrales y muy capaces de transformarse, cuando más les convenga, en el personaje necesario para cautivar tu atención. Se convertirán en lo que sea necesario para dominarte y tener el control sobre ti. Por tanto, si ellos ven que te agotas psíquicamente con su conversación, no esperes que por eso la vayan a cambiar o concluir, nada de eso, no les importará y continuarán con ella. Seguirán imparables hasta agotarte, porque te necesitan. No saben parar. Si decides abandonarles, buscarán entonces otra víctima para que ocupe tu lugar.

Vampiros emocionales

Se cambian el traje cuando les conviene, te imaginarás que hay infinidad de tipos de vampiros emocionales que encajan con esta característica. Seguro conoces a más de uno. Pasamos a mostrarte algunos de los más habituales:

El Llorón

Este tipo de personaje es aquél que se pasa todo el tiempo, que está contigo, agobiándote con que le pasan cosas en su vida que le molestan, y aunque estás harto de darle consejos para ayudarle, nunca ves que haga nada para cambiar su situación ni por mejorar personalmente para favorecer sus asuntos. Vive para lamentarse, quejarse, llorar amargamente y preguntarte después de eso "¿Que puedo hacer?". Al final llegas a tener claro que no tiene ninguna intención de aplicar lo que le dices. Es más, si no llorase no tendría conversación porque no sabría de que hablar.

El culpabilizador

Es la típica persona que resulta ser un desastre en su vida y todo lo "resuelve" culpando a los demás de las cosas que provoca sólo él. No es sólo que el mundo esté contra él, sino que como no se te ocurra darle la razón -según él- tu también lo estarás. Acostumbra a ser una persona encantadora con los de fuera de su entorno, pero crea grandes conflictos con los más próximos, ahí, dentro de su hogar, saca su verdadero yo. Suele pagar sus carencias con los seres más queridos. Si les has dicho o hecho algo -según su punto de vista-, aunque sea hace mucho tiempo, comprobarás que tiene una memoria muy fresca para recordar todo lo malo y como pase algo que interprete como malo, de nuevo sabrá recordarte, con pelos y señales, el último episodio de desencuentro para que te sientas lo más culpable posible. No perdona ni olvida.

También tenemos EL PESADO, EL PEDANTE Y PRESUNTUOSO, EL MALINTENCIONADO CRÓNICO y el CONSEJERO, que iremos desarrollando y analizando sus características principales más adelante.